martes, 18 de enero de 2011

LOS TOREROS “SE DAN MUS”ANTE AGUIRRE

 

Por Pedro Javier Cáceres

Madrid, 17 de Enero de 2011.-

Las figuras del toreo han cambiado, por un instante, el “mercedes” por el “metro”. Se han mezclado con el vulgo y han acudido a Sol (km 0, rompeolas de las Españas). Pidieron una cita a la Sra. Aguirre, y esta, solícita, hizo hueco en su agenda para almorzar en la sede de la Comunidad de Madrid.

Han mutado el traje de luces por variados diseños de firmas caras, aparcadas espada y muleta sustituidas por un maletín imaginario de ejecutivo agresivo.

Se han transformado en empresarios por un día. ¿Les preocupa? lo que pueda pasar con Las Ventas en el futuro, ahora que está en proceso el nuevo pliego de condiciones que regirá a partir de 2012.

En corto y por derecho: le han merendado la iniciativa a los organizadores de espectáculos.

Bien es verdad que estos no han mostrado mayor celo en ello, o creen que es demasiado pronto para la ofensiva. Me quedo con el primer supuesto.

Pasados varias días del “guateque” juvenil, que se sepa, no ha trascendido nada importante de lo allí hablado. Posiblemente no haya nada que contar más que naderías: Madrid es el motor de la Fiesta (dicen los toreros, muy dignos, con la “ayuda de espada” — un palo-metida en el “blazier” de nuca a coxis), y Aguirre arremetiendo contra TVE sin sonrojo alguno, sin reparar en el trato que Telemadrid depara a La Fiesta.

Ni una crítica toreril, ni un propósito de la enmienda en la “Seño” sobre los mil millones de canon que depreda la Institución madrileña al sector.

Posiblemente en un lapso transitorio de cordura, las figuras, cuya intención primera fuere repartirse el botín del futuro sobrante entre ellos, repararon en el “billete” muy chico del común de sus colegas en San Isidro y a plaza llena para coso y toros tan “amplios” y que el empresario tenga que hacer encaje de bolillos para , al menos, “empatar”; eso sí, pasando por ”ratero”(cosa que les “pone”, y mucho — a punto de orgasmo- a los toreros).

En definitiva, los de la horquilla entre los 50 y 20 millones por tarde convinieron que el tema no iba con ellos.

Siendo “mano”, con “media de reyes y treinta y una”, El Juli se dio mus (posiblemente un “pase negro”) y el postre de turno no lo cortó.
Aguirre, con toda la baraja de la demagogia populista en su mano, lo cortó y se la jugó de farol para llevarles al huerto.

Al final, firmas en el “libro de honor”, chascarrillos con las coincidencias de cumpleaños y diferencia generacional… y la corbata de Cayetano.

No se jugaron la comida ni la lotería, al uso. Se supone que en la próxima pongan sobre el tapete la corrida de Beneficencia y tres de los elegidos del “G”, sin llevar “un pimiento” (con tres “pitos” y un siete) se lucren (beneficien —de ahí el nombre de dicha corrida-) de la “timba”.

Ni que decir tiene que tan pulidos y pizpiretos personajes, todos, no llevaron alforjas en este viaje. ¿Para que?

Vendieron una cosa, y al final el gris objeto de deseo del “party” era “echar un mus”.

El discreto “desahogo” de la burguesía: taurina y política.

elimparcial.es/deltoroalinfinito

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