viernes, 15 de julio de 2011

ESPAÑA Y FRANCIA, UNIDOS POR LA FIESTA NACIONAL GALA

 image El Embajador de Francia en España, Bruno Delaye, recibió este jueves 14 de julio en la Residencia de Francia en Madrid a ciudadanos franceses, así como a numerosas personalidades españolas, con motivo de la Fiesta Nacional.

La ceremonia del 14 de julio en la Residencia de Francia ha podido organizarse gracias a la participación de empresas colaboradoras francesas y españolas, así como de la Cámara de Comercio franco-española.   

FOTOGRAFÍAS ©DOLORES DE LARA  (c)Dolores de Lara  Emocionante momento donde se unieron los himnos de España y Francia

DISCURSO DEL EMBAJADOR DE FRANCIA, BRUNO DELAYE
Residencia de Francia, 14 julio 2011

(c)Dolores de Lara

Señoras y señores ministros,
Señoras y señores diputados y senadores,
Representantes del poder judicial y de las fuerzas armadas,
Queridos amigos,
Mes chers compatriotes:
Gracias a todos por vuestra nutrida presencia esta tarde aquí para
celebrar el aniversario de la Revolución Francesa.
Como franceses, estamos orgullosos de los valores que esta revolución
ha difundido en el mundo:
- la soberanía del pueblo
- los derechos del Hombre y del Ciudadano
- el laicismo y la tolerancia religiosa
- la universalidad de la razón humana
Esta conquista lleva en pie dos siglos y no ha terminado de
consolidarse… Pero esta tarde, quiero celebrar con todos vosotros el
hecho de que dicha conquista haya sido emulada por los pueblos
árabes.
Impulsados por su juventud, los ciudadanos del mundo árabe han
expresado su rechazo al despotismo, a los privilegios injustos, a las
fortunas mal habidas, y han manifestado su sed de libertad, de
igualdad y de fraternidad.
Franceses, europeos: es nuestro deber apoyarles en su marcha hacia la
democracia. Primero, porque luchan por los mismos valores que
nosotros. Y después, porque es una oportunidad histórica unir a los
países de la Cuenca Mediterránea.
Europa supo dar respuesta al reto de la caída del Muro de Berlín. El
desafío mediterráneo de hoy tiene la misma dimensión histórica. Lo
habíamos intuido y anticipado con el Proceso de Barcelona. Hoy, la
Unión por el Mediterráneo constituye la herramienta común que
necesitábamos. Estemos todos a la altura de esta oportunidad
histórica. Ello honrará a nuestra generación de europeos.
El otro reto lo plantea la crisis económica. Europa está gravemente
herida. El formidable modelo de integración y prosperidad que hemos
construido en medio siglo está en peligro. Un modelo que estaba
basado en la convergencia y la solidaridad. Es necesario reinstaurar
estos principios para gestionar la zona euro, crear un modelo de
«disciplina cooperativa y solidaria para el crecimiento», revisar
profundamente el programa de funcionamiento de la moneda única.
Pero también necesitamos avanzar en otros frentes, en Europa y a
nivel del G-20:
- imponer una auténtica regulación financiera, demasiado tímida
hasta ahora, y,
- regular los abusos especulativos contra las monedas y las
materias primas.
En ello trabaja la Presidencia Francesa del G20, con el apoyo de
España.
Los ciudadanos de la Vieja Europa nos sentimos desamparados,
resignados o indignados ante la violencia de los mercados financieros
y de un sistema que parece escapar a todo tipo de control, nacional o
supranacional. Nuestros viejos Estados-nación ya no nos protegen y el
escudo europeo ya no ampara a los más débiles.
La solución la encontraremos en tres ejes de acción:
- reformar nuestras economías para hacerlas más competitivas,
- distribuir el esfuerzo equitativamente entre todos, tanto a nivel
nacional como europeo,
- organizar una verdadera gobernanza económica de la zona euro.
Todo esto está a nuestro alcance. La Unión Europea, primera
economía del mundo, posee plena capacidad para lograrlo, y si se
mantiene solidaria, encontrará la energía y la audacia colectiva
necesarias.
Hasta ahora, Francia y España han sabido aunar fuerzas para crear una
relación ejemplar entre dos miembros de la UE.
Ejemplar en la lucha contra el terrorismo. El de ETA, para empezar,
con excelentes resultados que nos permiten vislumbrar la erradicación
de la tentación terrorista en el País Vasco.
Pero también en la lucha contra Al Qaeda, sin olvidar la delincuencia
organizada y el narcotráfico. Nuestros magistrados, nuestros policías y
fuerzas de seguridad trabajan en ello con éxito, día tras día y en
perfecta sintonía.
Ejemplar en la acción internacional para contribuir, en nombre de la
comunidad internacional y bajo los auspicios del Consejo de
Seguridad, a la defensa de la paz. De Afganistán a Libia, pasando por
el Líbano o las costas de Somalia, nuestros aviadores, marinos y
soldados velan juntos por defender esta paz, sacrificando a menudo
sus vidas.
Ejemplar para construir grandes redes de interconexión en Europa y
abolir la barrera de los Pirineos. Desde el pasado año, hemos
avanzado de manera considerable en este ámbito:
- la primera autopista del mar entre Gijón y Nantes, inaugurada el
año pasado, constituye un importante éxito comercial con más
de 500 camiones por semana.
- la primera línea ferroviaria de alta velocidad entre Perpiñán y
Figueras, inaugurada en enero y, la línea entre Perpiñán y
Barcelona, prevista en 2012.
- la definición del trazado de la futura línea de alta velocidad
atlántica entre Burdeos e Irún, que entrará en funcionamiento a
partir de 2020.
- el inicio de las obras de la línea eléctrica de muy alta tensión a
través de la frontera catalana, que estará terminada dentro de dos
años.
- la duplicación de la capacidad de los gasoductos
transfronterizos, un proyecto que representa más de 500 millones
de euros de nuevas inversiones.
Franceses y españoles: sí, podemos estar orgullosos del trabajo
realizado en estos últimos años. Quiero reiterarlo una vez más, hoy
aquí: nunca antes nuestra relación había sido tan buena. Gracias a
todos los que han contribuido a ello:
- en las administraciones públicas,
- en las empresas,
- en las universidades,
- en las Comunidades Autónomas, provincias y municipios,
- en los medios de comunicación,
- en el mundo de la cultura y las artes,
- sin olvidar a los 14 millones de turistas que anualmente hacen que
uno de los dos países sea el primer destino turístico del otro.
Por todo ello, dedico la velada a esta hermosa amistad. Gracias de
todo corazón.
¡Viva la amistad franco-española!
¡Viva la Europa Unida!

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