miércoles, 30 de noviembre de 2011

ANTONIO D. OLANO COLOCA LA BOINA A JAIME SALOM

©Dolores de Lara¡ Vaya par de gemelos! 

©Dolores de Lara

¿Y que me decís de Caperucita Roja?   

LO INSÓLITO COTIDIANO

Por ANTONIO D. OLANO / Fotografías:©DOLORES DE LARA

Dolores de Lara

El surrealismo nunca ha muerto, siempre ha sido caldo de cultivo, no en Francia, que todo se lo auto-atribuye, sino en España.

Antes que Bretón escribió impresionantes relatos surrealistas, pioneros del surrealismo universal, mi lejano tatarabuelo, el general Ros de Olano, Marqués de Gudajelú, Conde de Almina y Grande de España que, nacido en Venezuela, fue el militar español que venció a los carlistas.

Mecenas y amigo de los intelectuales de su tiempo, Espronceda le dedica “El diablo mundo”. Y Pedro Antonio de Alarcón varias de sus novelas. Además, inventó el uniforme militar, que fue coronado. Su diseño volvió a la actualidad al ser declarado uniforme de gala, que fue el que lució el Príncipe Felipe la mañana en la que recibió su despacho de oficial en la Academia de Zaragoza, que en su día dirigió Franco.

¿Se puede ser más surrealista?. Si, la respuesta la dio Salvador Dalí, que junto a García Lorca y a Luis Buñuel pusieron la ajada estética dentro de la estática que requerían los tiempos.

Si, se puede ser más surrealista cuando en “Currito”, cuartel general boinero, aparece ese insuperable testigo cinematográfico de nuestra Historia, Alfonso Arteseros, tocado con una boina mínima, roja, sin borla. Más que boinista semejaba a “Caperucita Roja”, también surrealista porque asustó al lobo, tras darse un revolcón con él y expolió a la abuelita que, más que leche y miel, lo que quería beber era un “gin tonic” o tal vez un martini seco, tipo James Bond.

La noche de la boina era totalmente surrealista y la única mujer permitida, bendita tu eres entre tantos hombres, fue Dolores de Lara que, a la que salta y se lo piden, aparca la cámara con la que hace obras maestras y se pone a cantar cuplés. Si, con dos ovarios. Incluso osó  cantarlos delante de Olga María Ramos, a Olguita (escúchenla en el “Teatro Prosperidad”, todos los jueves) la noche que Don Leandro, también surrealista y hoy doliente, celebró su onomástica en olor de borbonismo, que para eso es Alteza Real.

Dolores de Lara, además, apareció con una de sus fotografías enmarcadas, una pieza de supremo surrealismo, en la que aparece Mariano Rajoy. Esta fotografía está batiendo todos los Records, con peticiones incluso de Japón, que ya es rizar el rizo. Rajoy ( un Presidente que manda huevos de eficacia, incluso antes de ser elegido), con una montera en la cabeza. Es una manifestación de apoyo a la Fiesta Nacional por parte del político. Apisonadora, Dolores de Lara lo enseña con orgullo taurino, poniendo al pie de la foto, ¡Rajoy torero!, la tiene desde esa guisada de la noche en la que en el debate Rajoy barrió a Rubalcaba por K.O técnico.

©Dolores de Lara

Amestoy, enseñando la bien lograda hazaña de Dolores de Lara a nuestro nuevo Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy .

Para esta fotografía hay que reservarle un lugar preferente en la Moncloa. ¡ Va por Ustedes!!

Pero surrealista, lo que se dice surrealista, el relojero de la calle de la Sal, Ángel Manuel García. De momento su hija Reyes, autora de 39 libros sobre Madrid, la ha salió mujer de “best- seller” comerciales. Vende por internet (on line) los relojes de su tienda  en dos días.

Ángel Manuel, en su día, visitó las televisiones madrileñas y dejó en ellas tres millones de relojes. Es un fenómeno de capacidad de organización y de trabajo. Lo preside todo. Confiesa que desea estar vivo mientras viva. Ha conseguido que figuras diseñadas por Mingote den la hora. Ángel Manuel descubrió en donde se encontraba la cabeza de Goya, a la que, cuando vuelva a topar con ella, quiere llevarla a “Currito·” e imponerle la boina. ¡Toma surrealismo! ©Dolores de Lara

También nos acompañaban otros dos buenos fotógrafos, Diego Caballo (añado de carreras porque ha ganado en todos los hipódromos de la actualidad nacional) el otro un gran maestro, Manuel Hernández de León, que se presenta a las próxima elecciones de la Asociación de la Prensa, puro surrealismo, para defender a los de la cámara. Y el gallego, Manolo Xeixas, se sumó a los camarógrafos con su teléfono móvil y con cámara incluida. Otro, Carlos del Aguila que, además de milloneti, retrata y escribe como un Dios que retrate y escriba en esa filfa del internet.

De pronto se escucha:“Muera la televisión” grita el maestro incuestionable Enrique de Aguinaga. También surrealista, genial que lo mismo escribe, no como los ángeles porque los ángeles no escriben, es “el sátiro del ABC” que tantas veces cantó junto a Olga Ramos, ama y señora del cuplé. No se como le sentó la diatriba antitelevisiva a un grande del medio, Pepe Carbajo, que también es boticario como lo era “Don Hilarión” Tal vez le cayó “como pedrada en ojo de boticario”, que se dice con referencia a un mueble que adornaba las farmacias. Carbajo es el que fundó el primer club de la boina en España, cubriendo con la chapela a todos los alumnos de una Facultad de Madrid.

Y, como varios de los concurrentes a la cena, antes habíamos papado un gran cocido en “Torres Bermejas”. Alfredo Amestoy (fundador de los boineros) tiró de verborrea y aplazó en tres cuartos de hora la pistonuda cena servida por los eficientes camareros y cocinada por Carlos, un maestro de los fogones.

(Las gentes del restaurante llevaban crespones negros en sus corazones por la muerte del único hijo varón del gran Currito.

Varios boinacántanos. El primero, he aquí el genio; César Lucas. Puede parafrasear al Rey Sol y decir, “La fotografía soy yo”. Es el que desnudó, ante sus cámaras, a las mujeres más importantes del mundo, marca triunfal que hizo multimillonaria a “Interviu”, semanario para el que Cesar hizo más de quinientas portadas. La cámara de este César, también Augusto, me acompañó en el recorrido urbano que hice con el Che Guevara en la exclusiva de su primera visita a Madrid.

La boina voló a la bien amueblada cabeza de José Ignacio Ruiz, catedrático de historia moderna de la Universidad de Alcalá de Henares, la primera universidad española.

Pero la cumbre, el Everest del surrealismo, tomó el cargo del único genio del Teatro que vive en España. El homenaje, la gran boina, estaba destinada a Jaime Salom. La recibe de mis manos pecadoras y habla., ¡Qué ejemplo para los charlatanes, más al abuso que al uso, por su brevedad, sabiduría y concesión, explica que va a ser “¡políticamente incorrecto”. 

Primero, y es suficiente, porque nunca le gustó la boina, con ella se parecería a esos viejecitos que van al parque a contarse sus cuitas. Después agradeció el honor por ser elegido como protagonista boinero de la noche del último lunes del mes de noviembre.

Los boineros van a volver a solicitar para él, una vez más, el ingreso en la Real Academia Española de la Lengua. El si que puede darle brillo y esplendor. Pero los sillones, salvo excepciones, están destinados a los mediocres. Salom, que ha sido hasta su retirada uno de los genios españoles de la oftalmología, lo es también del arte de Escribir.

Ángel Muñoz no falta a ninguna calabriada. Es también ingeniero de profesión, de la amistad y del ingenio. Tal vez el ciudadano que más representaciones de teatro ha visto. Y entendido, que es lo importante-

Carlos Perera cocina para sus amigos en “Txoco Zar” y hace la mejor carrillada y el supremo cocido que nadie haya comido jamás. Puede dar fe Celso Vázquez, hijo de aquel cariñoso ·”broncas” que animaba, retrataba y regañaba en nuestras comidas de la Plaza de San Nicolás. Su nombre tan televisivo, tan bronco y tan cordial, flotaba entre los amigos de la boina de la que él era elemento esencial.

Entre las ausencias, para siempre en la tierra, el gran muñidor Juan Benigno, el periodista más condecorado del mundo, al que sus amigos militares debieron imponer el fajín de general. Y el ameno Mena, el gran humorista sin mucho sentido del humor, el hombre bonachón que remataba nuestras reuniones cantándonos Rancheras y nos hacia reír con sus ocurrencias codornicescas y abecedarias; pero él, nunca reía.

Hubo numerosos asistentes: Don Gil sin las calzas verdes, Gaviria, Navarro Rubio, Federico Escudero, Demetrio I El Grande. Y otros caballeros de buen talante y mejor porte.

Y como fondo del surrealismo, recordamos entre los ausentes al eterno Dalí. Y, tal vez ladrando en lontananza, ese “El perro andaluz” que se inventó para que lo rodase su amigo, más tarde en la distancia, Luis Buñuel.

Lo que no es surrealismo, es tontería. El surrealismo fue inventado, antes de que apareciesen Bretón, Dalí, Buñuel…

REALMENTE SON TELA MARINERA

©Dolores de Lara 

©Dolores de Lara 

Antonio D. Olano en el momento de investir con la famosa boina a Jaime Salom

©Dolores de Lara

Jaime Salom, dispuesto a cantar “El Pichi” 

TODOS LOS  INVITADOS ASISTENTES

Reportaje gráfico:©DOLORES DE LARA

©Dolores de Lara ©Dolores de Lara ©Dolores de Lara

©Dolores de Lara ©Dolores de Lara ©Dolores de Lara

©Dolores de Lara ©Dolores de Lara ©Dolores de Lara

©Dolores de Lara ©Dolores de Lara ©Dolores de Lara ©Dolores de Lara ©Dolores de Lara

©Dolores de Lara Manuel Hdez de León

©Dolores de Lara   Manuel Hdez de León

Tanto monta ,monta tanto

Diego Caballo

Los dos intrépidos reporteros, Dolores de Lara y Manuel Hdez. de León con Antonio D. Olano a la salida del Currito

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada