martes, 26 de junio de 2012

Visita de Su Alteza Real el Infante Don Fernando de Baviera y Borbón a Venezuela

Estimada amiga Dolores de Lara:
En archivo adjunto, le envío un escrito sobre la histórica visita de Su Alteza Real el Infante Don Fernando de Baviera y Borbón a Venezuela en el año 1921.
Reciba un fuerte abrazo,
Rafael Dupouy Gómez

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Estimado amigo Rafael Dupouy Gómez:

Le leí su notificación a S.A.D. Leandro de Borbón Ruíz Austria, Infante de España, Miembro Honorifico de LAMONTERA.net  y declarado actualmente por el Círculo Alfonsino, Alfonso XII, Decano de los Borbones. Al finalizar la lectura de su escrito, don Leandro con gran emoción, dijo: ¡Os quiero!

Un fuerte abrazo.

Dolores de Lara

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Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón y el Gral. Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela en el Palacio de Miraflores, Venezuela. Año 1921.

Foto: Manrique & C.A. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Por Rafael Dupouy Gómez

Rafael Dupoy En el año 1921 visitó a mi bisabuelo el Gral. Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón, hijo del Príncipe Luis Fernando de Baviera y de la Infanta María de la Paz de España.

El Infante de España, Don Fernando de Baviera y Borbón, se casó con su prima hermana, la Infanta María Teresa de España, hija del Rey Alfonso XII y de la Archiduquesa María Cristina de Austria, el 12 de enero de 1906 en Madrid. De cuya unión nacieron cuatro hijos, dos varones y dos hembras: Los Infantes Luis Alfonso y José Eugenio y las Infantas María de las Mercedes y María del Pilar.

Lamentablemente, la Infanta María Teresa, pocos días después de su último parto, murió al sufrir una embolia cuando se restablecía en su hogar de la capital española, el 23 de septiembre de 1912. Durante su sepultura se le tributaron honores de Princesa de Asturias, por expreso deseo de su hermano el Rey Alfonso XIII.

El Infante Don Fernando, se distinguió como militar, siendo un oficial y jefe muy popular entre las tropas cuando estuvo destacado en el norte de África. Su gran amistad con el Rey Alfonso XIII, le hicieron ganar su aprecio y confianza, eligiendo a su cuñado para que realizara un buen número de viajes diplomáticos por diferentes países, entre ellos, Venezuela.

En Caracas (Venezuela), existía mucha alegría y entusiasmo con motivo de la visita del Infante español, quien se había alojado en la casa de don Eloy Anzola, ubicada en frente de la Plaza España de la capital venezolana. Por tal motivo, después de su visita a Venezuela, a esa residencia el pueblo la bautizó como “la casa del Príncipe”. En esa misma casa, siete años más tarde, se alojó también el famoso héroe de la aviación mundial Charles Lindbergh, siendo recibido por el General Gómez en 1928.

Numerosas actividades cumplió en su visita a Venezuela Su Alteza Real el Infante de España Don Fernando de Baviera y Borbón y la Misión Española que le acompañó durante su estadía:

Visitaron el Viaducto “Unión” y el Edificio de la Cámara de Comercio Española. Salieron para la recepción en el Palacio de Miraflores ofrecida en el Salón de Honor, donde S.A.R. el Infante Don Fernando de Baviera y Borbón saludó y se entrevistó con el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Electo de la República de Venezuela y Comandante en Jefe del Ejército.

Seguidamente, el Infante visitó la Casa Amarilla, donde lo esperaba el Dr. Victorino Márquez Bustillos, Presidente Provisional de la Republica de Venezuela.

Se realizó un solemne Te Deum en el Templo de Las Mercedes en honor de S.A.R. el Infante.

El Infante y su comitiva, visitaron el Panteón Nacional y ante el Monumento del Libertador Simón Bolívar y su tumba, en solemne acto, se le ofrendó con una corona.

El Infante Don Fernando de Baviera y Borbón visitó la Casa Natal del Libertador Simón Bolívar y firmó el acta de entrega del cuadro “El Matrimonio de Bolívar” del pintor venezolano Tito Salas como ofrenda de la Colonia Española.

Se ofreció en el Salón Elíptico del Palacio Federal la imponente ceremonia de la imposición de la “Orden del Libertador” al Infante Don Fernando de Baviera y Borbón.

El Ejecutivo Federal, ofreció un Té al Infante Don Fernando en el Club “Venezuela” con la asistencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez.

El 5 de mayo de 1921, las escuelas rindieron un homenaje ante el Monumento de Cristóbal Colón, desfilando ante la presencia del Infante Don Fernando de Baviera y Borbón por la Plaza López y la Avenida Macuro. La muchedumbre saludo con entusiasmo al Príncipe, quien tuvo que asomarse varias veces a su balcón para responder cordialmente a las imponentes demostraciones de cariño que le tributaban.

S.A.R. el Infante Don Fernando de Baviera y Borbón en compañía de la Misión que preside la Cámara de Comercio Española, acudieron a la tribuna de honor del Hipódromo de “El Paraíso” para presenciar las grandes carreras de caballos, en las que se corrió el Gran Premio “Comandante en Jefe del Ejército”, en compañía del Benemérito General Juan Vicente Gómez y altas personalidades del gobierno.

Corrida de Toros en Honor del Infante

Durante su estadía en Venezuela, se celebró una corrida de toros en honor del Infante de España Don Fernando de Baviera y Borbón, el 9 de mayo de 1921 en el Nuevo Circo de Caracas.

La ciudad entera desde la mañana supo la llegada de varios de los aviones del Ejército y ansiaba contemplarlos pudiendo gozar en la tarde de toros del magnífico vuelo y de los arriesgados ejercicios que demostraron los pilotos, en especial el capitán Fieschi, quien ejecutó varias veces el “looping the loop”, y pasó sobre la plaza de toros a pocos metros de altura, dejando ver en su avión los colores de nuestra bandera.

Sobrevolaron la Plaza de Toros tres aviones Caudron G-3, piloteados por el capitán Fieschi y los tenientes Teppe y Guerin quienes habían partido del campo de aviación de Maracay para participar en el homenaje al Infante de España. Volaron sobre Caracas sin aterrizar en la ciudad y se regresaron esa misma tarde para Maracay (Edo. Aragua). No era la primera vez que la aviación participaba en un festejo taurino en la capital, porque el piloto italiano Cosme Rennella, fue el primero que lo había hecho en la temporada de 1920.

En la corrida homenaje al Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, actuaron los diestros españoles Rufino San Vicente “Chiquito de Begoña” y Francisco Pérez Rivera, junto a los matadores de toros venezolanos Eleazar Sananes “Rubito” y Julio Mendoza “Niño II”. Asistieron además del Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, el Gral. Juan Vicente Gómez, el Dr. Victorino Márquez Bustillos, y otras personalidades integrantes del Gobierno Nacional.

El lleno fue tan grande que hubo necesidad de acondicionar las azoteas del coso caraqueño. El Nuevo Circo de Caracas estaba decorado con banderas y flores, preciosamente engalanado. Los toreros venezolanos estuvieron a la altura del festejo, destacando Julio Mendoza “Niño II” que se lució y fue el que estuvo mejor esa tarde y Eleazar Sananes “Rubito”, destacándose por su valor ante el ganado difícil. Los diestros españoles no pudieron cumplir, correspondiéndoles el peor lote, pero el público se entretuvo y salió entusiasmado.

La crónica taurina de aquel importante acontecimiento publicada en “El Nuevo Diario” de Caracas, señaló lo siguiente:

“Gran expectación hubo en Caracas con motivo de la corrida de gala en honor del Infante Don Fernando de Baviera y Borbón.

El Nuevo Circo, a pesar de su capacidad, fue estrecho para contener la multitud que en él se dio cita; alrededor de 14.000 personas se congregaron en la plaza de toros, que presentaba insólito espectáculo, pues ni aun en el día de la inauguración del edificio se vio concurrencia semejante.

El General Juan Vicente Gómez, a las cuatro de la tarde, en punto, penetró en el recinto, y fue en ese momento cuando recibió nueva y resonante demostración del afecto respetuoso que le profesa el pueblo de Caracas: al divisar al General Gómez, la multitud rompió en aplausos y estalló en aclamaciones y numerosas damas a su paso hacia el Palco de Honor, le arrojaron lluvia de flores. El General Gómez, agradeció con caballerosos saludos, la gentil demostración de aquellas damas, y de la manera más cordial respondió a las aclamaciones de la multitud.

Poco después hizo su entrada el Infante, saludado con la Marcha Real Española, ejecutada por la Banda Marcial, y por las aclamaciones de la multitud. Los miembros de la Misión Española acompañaron al Infante, y también los Agregados Militares y Civiles.

Su Alteza tomó asiento entre el General Gómez y el Doctor V. Márquez Bustillos. La Presidencia de honor compuesta de un numeroso grupo de distinguidas y bellas damas, gentilmente ataviadas a la española, mereció una calurosa ovación del público, que así tributó también su homenaje a la gracia y a la belleza.

La nota sensacional y emocionante de la tarde fue el vuelo de tres aviones del servicio de la Aviación Militar de Venezuela, sobre el Nuevo Circo, que arrancó delirantes manifestaciones a la multitud, que culminaron cuando uno de los aviones, piloteado por el capitán Fieschi, Jefe de la Misión de Oficiales Franceses de Aviación, dejó caer sobre la multitud, el siguiente expresivo mensaje de saludo para el Infante:

LA AVIACIÓN MILITAR VENEZOLANA

De orden del Comandante en Jefe del Ejército, saluda desde el cielo de esta Patria, que también es la Patria de todo español, a Su Alteza Real, el Serenísimo Infante

Don Fernando María de Baviera y de Borbón.

Su Alteza agradeció con expresivas demostraciones, al General Gómez, la manifestación tan gallarda de simpatías y cordialidad de que le había hecho objeto.

El diestro español Rufino San Vicente “Chiquito de Begoña”, enfermo de una pierna, no pudo hacer una gran cosa con sus enemigos. El público, no obstante, premió sus buenos deseos, con numerosos aplausos, sobre todo en lo que respecta a su labor con el estoque. Pérez Rivera y Eleazar Sananes “Rubito”, tuvieron el santo de espaldas. El último, no obstante, fue largamente ovacionado en las faenas de capa y muleta que le hizo a su primer toro, valientes y vistosas. Julio Mendoza “Niño II”, fue el más favorecido en el sorteo, y supo aprovechar las buenas condiciones de sus enemigos. Estuvo francamente bien en su primero, sobre todo con la capa y el estoque. En el segundo también mereció del respetable cariñosas demostraciones de agrado. Cada uno de los matadores encargados de despachar esta corrida brindó su primer toro al Infante, y el otro al General Juan Vicente Gómez, mereciendo de ambos Ilustres personajes, finalizada su labor, valiosos regalos”.

Visita de Su Alteza Real a la Escuela Militar

El 10 de mayo de 1921, a las 11 de la mañana, fue visitada la Escuela Militar de Venezuela por Su Alteza Real el Infante Don Fernando de Baviera y Borbón. Lo acompañaron los Miembros de la Misión Española que preside, y sus Ayudantes venezolanos los coroneles Arturo Santana y Carlos Sánchez.

En el patio principal de la Escuela, la Compañía de Cadetes, a la llegada del Infante y de su Comitiva hizo los honores correspondientes. Esta unidad recibió la alta distinción de ser revisada por el Infante, en tanto que la Banda del Regimiento Bolívar ejecutaba la Marcha Real de España. En el Patio de maniobras desfiló la Compañía de Cadetes en columnas, por pelotones. Después se efectuó el manejo de armas, y terminado este ejercicio, el ilustre visitante fue conducido al Salón principal de recibo, donde se le obsequió una copa de champaña. En el seno de la mayor cordialidad, se brindó por Venezuela y España, en tanto que la Banda del Regimiento Bolívar, ejecutaba las mejores piezas de su repertorio.

A las 12 y media en punto, Su Alteza Real el Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, gratamente impresionado por la disciplina de la Compañía de Cadetes y las demostraciones de la Escuela de Artillería venezolana, se retiró de la Academia Militar, siendo despedido con los mismos honores con que se le recibió a su llegada.

Cumpleaños del Infante en Venezuela

El 10 de mayo de 1921, era el día del cumpleaños de Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón quien cumplía 37 años de edad. El Infante, fue muy agasajado por todas las clases de la sociedad caraqueña, recibiendo valiosos obsequios como testimonio de simpatía. Pero de todas las manifestaciones que se le hicieron a Su Alteza, la más suntuosa por excelencia, fue el “té danzante” ofrecido en la bellísima quinta “Las Acacias”, en nombre del General Juan Vicente Gómez y del Doctor Victorino Márquez Bustillos, por el señor John Boulton.

La espléndida residencia del señor John Boulton y su familia; quinta de monumental arquitectura, ubicada en la caraqueña avenida de “El Paraíso”, adquirió carácter de feria durante la noche, al ser iluminada en toda su extensión y los jardines. Dos orquestas, ejecutaron alternativamente el selecto programa de baile.

El General Juan Vicente Gómez y el Doctor Victorino Márquez Bustillos, acompañaron al señor John Boulton y a su señora esposa, quienes hicieron gentilmente los honores de esa bella fiesta; y rodearon al Infante de toda suerte de atenciones. El Cuerpo Diplomático en pleno, con sus honorables familias, también asistió a la fiesta.

El Infante, en todas partes recibió vivas demostraciones de simpatía, entregándose al baile con entusiasmo. A las nueve de la noche terminó aquel acto espléndido, realizado en honor del Príncipe, digno por consiguiente de ser ofrecido a Su Alteza como testimonio de personal y cordial simpatía.

Cordialidad hispano-venezolana

El grato recuerdo de los días inolvidables que pasó Su Alteza Real Don Fernando de Baviera y Borbón como huésped de honor del gobierno del General Juan Vicente Gómez y el pueblo de Venezuela, culminó con las altas manifestaciones de cordial amistad entre Venezuela y España, haciendo entrega por el propio Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, en nombre de Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, de la “Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III” al Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional Electo y Comandante en Jefe del Ejercito Nacional, el 4 de mayo de 1921. Siendo ésta la segunda demostración de afecto del gran Monarca de España al Benemérito General Juan Vicente Gómez, ya que diez años antes el mismo Rey Don Alfonso XIII, lo había distinguido con la “Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica”, el 27 de junio de 1911.

Obsequio del General Gómez al Infante

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, quiso aprovechar la feliz oportunidad del cumpleaños del Infante para hacerle un obsequio como recuerdo de los inolvidables días que él vivió al calor de la cordial acogida del Gobierno, de la sociedad y del pueblo de Venezuela. El obsequio constituyó un Álbum suntuoso con todas las fotografías de los actos a que dieron lugar a la visita del Infante, desde el propio día de su llegada a La Guaira hasta el último día en la Escuela Militar de Venezuela.

El bellísimo Álbum, fue realizado por el prestigioso Estudio de Fotografía Manrique, siendo encuadernado artísticamente a todo lujo, destacando en su tapa, con letras doradas, junto al Escudo Nacional de Venezuela, la dedicatoria que hizo del Álbum el General Gómez a Su Alteza Real. Un artístico estuche encierra el Álbum, recordándole al Infante su estancia en Venezuela, donde se le recibió con los brazos abiertos y el corazón lleno de afecto.

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