martes, 10 de julio de 2012

LA EXPOSICIÓN DE ARTE ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO EN EL SCHLOSS MERODE UNA APUESTA POR LA UNIDAD CULTURAL DE EUROPA

Por Casildo Ferreras Chasco, Doctor en Historia y Profesor de Geografía de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid.- Fotografía:©Dolores de Lara

Recientemente ha tenido lugar en el Schloss Merode situado entre Aquisgrán y Colonia en la región de Renania del Norte –Westfalia en Alemania la inauguración, coincidiendo con la celebración de la Fiesta de la Primavera, de la exposición de una colección permanente de Arte Español Contemporáneo.

Este acontecimiento ha tenido una no despreciable repercusión mediática tanto en la prensa escrita como en medios digitales. Concretamente entre estos últimos se puede citar entre otros “La mirada actual” (2 enero y 23 de abril), “Artes Hoy” 26 de marzo y en “La Montera.net” (24 de abril). En todas ellas se ha destacado el valor artístico de las obras donadas a dicha colección y también el alto nivel de los artistas que las firman por lo que no es mi propósito insistir en estos aspectos, sino más bien en la importancia de hechos como este para el futuro de nuestra patria cultural común que es Europa.

Durante siglos los europeos hemos mantenido la conciencia de nuestra unidad cultural por encima de las divisiones y enfrentamientos políticos. Esto resulta especialmente claro en el mundo de las artes plásticas tanto por lo que se refiere a los artistas como respecto a los estudiosos del arte y la población en general.

Independientemente de nuestra nacionalidad hay artistas cuyas obras todos conocemos, con profundidad variable en función del nivel cultural o de estudios, con los que nos sentimos identificados, en grado variable según nuestros gustos y preferencias personales, y que consideramos como nuestros. Sirvan ejemplo nombres como Miguel Ángel, Leonardo, Durero, Rubens, Velázquez, Ticiano, Rembrandt o Goya entre los nombres de la Edad Moderna y como Monet, Cezanne, Gaugin, Van Gogh, Modigliani, Picasso, Matisse, Klimt, Miró, etc., entre los de la Contemporánea.

A este sentimiento o conciencia de la unidad artística de Europa han contribuido también las autoridades políticas y los propios artistas. Reyes y magnates procurándose los servicios de los artistas más prestigiosos fueran de sus dominios o no y los artistas con su predisposición a moverse a las cortes o centros urbanos más prestigiosos del momento. Baste citar la importancia de artistas de la escuela flamenco-holandesa en el gótico tardío en España o el prestigio de Roma del siglo XVI al XVIII y el de París para las vanguardias de los siglos XIX y XX.

Conviene destacar también la raigambre histórica y transnacional de los títulos y apellidos implicados en la génesis y materialización de este acontecimiento artístico y su especial importancia para España y para estas tierras alemanas y belgas, hecho que me parece especialmente significativo en los momentos actuales.

En este aspecto hay que resaltar que el apellido Spínola, aunque de origen italiano y más concretamente de una aristocrática familia genovesa, tiene una larga trayectoria en nuestro país y también en el territorio conocido en la historia española conjuntamente como Flandes/Países Bajos. De ello que resulta un magnífico testimonio el cuadro “La rendición de Breda” de Velázquez, donde el general español es Ambrosio Spínola. Pero la importancia de los Spínola no se reduce a ello. Sin entrar en detalles de los lazos familiares entre los Merode y los Spínola baste señalar que el castillo-palacio de Rixenart, situado al Sur de Bruselas ya en la región francófona de Valonia, fue construido por un miembro de esta familia: Philippe-Hippolyte Spínola, conde de Bruay, y en él se conserva el escudo de los Spínola. Posteriormente el Schloss de Rixenart será donado a la familia Merode, convirtiéndose en residencia de los Príncipes.

Por lo que se refiere a la familia Merode y sus distintas ramas hay que destacar que aunque de origen alemán ha estado muy ligada a los “Países Bajos” sensu lato y principalmente a los territorios de la actual Bélgica. En la región de Brabante hay también un Schloss Merode en Westerloo, confundido en ocasiones por algunos autores con el Schloss Merode de Alemania en el que se ubica la colección artística. Como muestra de la importancia de la familia Merode en Bélgica se pude señalar que uno des sus miembros pudo llegar a ocupar la corona belga cuando este país consiguió en 1830 la independencia y se convirtió en Reino.

Otro aspecto que quiero resaltar es la proximidad del castillo-palacio de Merode a la ciudad de Aquisgrán donde Carlomagno fue coronado Emperador en la Navidad del año 800. Curiosamente para resaltar esta ligazón carolingia la capilla del palacio-castillo Merode, donde se celebró la misa de la tarde del 21 que terminó con una emocionante Salve Regina en latín, el viejo idioma común de la Europa culta, es también de planta hexagonal. Heredero del imperio carolingio será el Sacro Imperio representante del Imperio Romano de occidente y de la ortodoxia católica romana frente a la ortodoxia oriental griega y después también rusa. Puede esto parecer una casualidad o un capricho del destino, pero considero que es un buen augurio que dos familias europeas transnacionales haya unido sus esfuerzos e ilusiones en este importante evento.

©Dolores de Lara Todo ello merece ser especialmente destacado en momentos de crisis como los actuales en los que tienden exacerbarse los egoísmos y particularismos nacionales y locales, olvidando que sólo destacar lo que nos une en vez de buscar ahondar las diferencias podrá ayudarnos a salir adelante y progresar en beneficio de todos. Por todo ello mi más sincera felicitación a los protagonistas Mayte Spínola y los Príncipes Charles-Luis y Clotilde de Merode, por hacer que el arte sea una vez más creador de lazos de unión y de un más profundo conocimiento entre los pueblos de nuestra patria cultural común que es Europa.

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