sábado, 18 de mayo de 2013

VUELVE “EL TOMATE”

©Dolores de Lara

Aquí no hay trampa ni cartón

 La Redacción / Fotografías:©DOLORES DE LARA

Hemos metido la crónica de MundoToro, porque realmente Manzanares, olvidando la hora de matar, estuvo torero, estuvo valiente, no se mereció ese estrepitoso abucheo del respetable. A lo que se le puso falta, entre comillas, fue no dejarse ver ante los medios en el patio de cuadrillas antes de salir al ruedo.

Crónica de C.R.V. / Fuente: Mundotoro

Como en El Tomate. La tarde fue de bronca de taberna, insulto va y viene, gritos, me pongo de pie, muevo los brazos, armo jaleo. Y tú más. Como ese ignominioso programa de televisión llamado 'El Tomate', que aduló a tanta audiencia haciendo ricos a vagos y delincuentes que cobraban en función del tamaño de su insulto o casquería. De una aspereza inusitada, tabernaria, ventosa y gélida, en medio de una corrida de Juan Pedro, tan desigual de tipos como de comportamiento pues entre el bueno que abrió plaza y el bueno muy a menos que la cerró, hubo mansos inservibles y mansos manejables. Y en la corrida, de esas de papel acabado y pasarela de modelos, la actitud de Fortes, una gloriosa, y bella bronca a Morante y dos faenas de Manzanares aguantado el tipo ante los tomatazos de una contra orquestada. Que así surja el toreo es una entelequia.

Madrid es tan grande como su feria, que es excesivamente grande y en ella caben todas las estaciones del año. Hoy tocó invierno. Y viento. Ellas hubieron de cambiar los modelos a última hora y ellos venirse con el saco del trabajo. La ropa de invierno estaba en el guardarropa. Estas tardes son de tirón: Morante, Manzanares, grandes toreros, y una gran ganadería; Juan Pedro, que hoy embistió poco. Un esperado, un icono, el de la Puebla. Uno que cae malamente al sector al que le caía mal el padre,Manzanares. Y un valor nuevo con mucho valor, Fortes. En la corrida, tres lotes: uno bueno, para el valor nuevo. Uno malo, el de Morante y otro manejable, el del hombre que no cae nada bien a esa minoría que parece más porque grita mucho.

En medio de la ventolera, salió un precioso toro melocotón de calidad que tuvo el mismo temple, humillación y desde la salida hasta la muleta, con el que confirmó Fortes. ©Dolores de Lara Uno de esos toros sin bronca, que apenas se vió en el capote, y al se ajustó por chicuelinas. Muy cerrado por el vendaval, Fortesse lo trajo y se lo llevó largo en dos tandas donde el toro la tomaba bien, pero mientras le cogía el ritmo, dobló manos una vez luego de un inicio por arriba donde perdió la muleta. Tan cerca de tablas, con el riesgo a que el animal de aquerenciara, la faena tuvo largura, perdiendo en ajuste a veces. Quizá por eso no llegó a prender mecha la faena. Muy buenos algunos naturales con el toro a menos. Prendido en el embroque al matar, salió ileso de milagro. Firme y valiente Fortes con un toro de seda, y más firme y más valiente con el sexto, astifino y degollado de papada, lo que algunos vieron como falta de trapío.

A la hora de matar, Fortes, se vio como gato enjaulado entre la espada y la pared. Su adversario, ese toro de color melocotón le hizo pasar un rato de verdadero pavor.

Fue toro con carbón en banderillas, pero metiendo bien la cara en el capote. Y tuvo tres tandas de poder y celo en una muleta muy bien manejada por Fortes, que había brindado a padrino y testigo. Una cuarta tanda fue más en cercanías y más cerrado en tablas y luego un gran arrimón entre los astifinos pitones del toro. Ese fue el lote, sin estridencias, pero lo fue.©Dolores de Lara Porque el del padrino, Morante, fue lo contrario. Uno muy serio que no descolgó, que fue mal picado y de lidia aturullada y del que anotamos un lance por el pitón izquierdo, dos trincheras en el inicio de una faena breve porque el toro se negó a embestir. Serio y astifino el cuarto, fue el único que punteo los engaños y Morante dijo no para andarle sobre las piernas. Esa brevedad fue tomada como ausencia, sin serlo, y la bronca se escuchó lejos. Bella bronca. Las broncas se hicieron y nacieron para los toreros. Le quedan dos y seguro habrá cambio de moneda.
Un toro feo, cariavacado, mansurroncete, que se dejó a media altura, lo toreó Manzanares en medio de una ira inusitada de la población contraria. Como si les debiera dinero o la honra. Solo por aguantar el tirón largamente, pacientemente, con tandas de tres muletazos y el de pecho, circulares finales, alguna trinchera de lujo y ayudados de categoría, chapeau. Pero lo pichó para regocijo de la contra. No le buscó, sin embargo, la cara al quinto, toro de buen inicio y escaso final de muletazo. Pienso que no lo hizo porque si le camina hacia al pitón, la bronca habría sido monumental, porque desde la grada le dijeron de todo. Si pierde o gana pasos entre pases, lo mandan a la hoguera.

©Dolores de Lara

 ©Dolores de Lara De la corrida, el lote de Fortes. Y de Fortes, esa forma de arrasar con un valor por arrobas, haciéndose presente en quites. En uno de ellos, en el quinto, por ceñidísimas chicuelinas, la remató con una larga de rodillas citando a un par de metros y quedándose el toro en la espalda. Al quite llegó ligero Morante, perfecto, que estuvo igual en el tercio de banderillas en que expuso mucho Trujillo. La ovación fue de gala, como la bronca. Las dos se inventaron para los toreros. No como El Tomate. Puro estrépito de taberna.

Plaza de toros de Las Ventas. Octavo festejo de la Feria de San Isidro. Lleno de 'No Hay Billetes'. Toros de Juan Pedro Domecq, correctamente presentados. Bueno el 1º, soso el 2º; noble y manejable el 3º; 4º sin clase; noble y algo deslucido el 5º, con transmisión el 6º. Morante de la Puebla, división y bronca; José María Manzanares, palmas tras aviso y ovación y Jiménez Fortes, que confirmaba alternativa, palmas tras aviso y ovación tras aviso.

©Dolores de Lara

 Al término del paseíllo se guardó un minuto de silencio por el 93 aniversario del fallecimiento de Joselito El Gallo.

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