lunes, 11 de mayo de 2015

ENRIQUE HERREROS, "A MI MANERA"

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ENRIQUE HERREROS: MAS MEMORIA

DE CINE EN "A MI MANERA"

CINCUENTA RELATOS QUE HA VIVIDO

CON MITOS Y ESTRELLAS DE HOLLYWOOD

DE PAUL NEWNAN Y JACK LEMMON CON GARCI

A GLORIA SWANSON

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Texto: JAVIER DE MONTINI

Fotografías:© DOLORES DE LARA

 GUILLERMINA ROLLO-VILLANOVA Y FUNDACIÓN ENRIQUE HERREROS

 ©Dolores de Lara MADRID 10-V-15.- Siempre es una delicia leer a Enrique Herreros. Hombre de cine, ha vivido toda la vida tan pegado a figuras de primer rango que él mismo, en su papel de publicitario, se ha convertido en estrella de Hollywood.

Nacido en Madrid el 11 de julio de 1927, hijo del genial humorista Enrique Herreros, abogado y periodista, se metió desde muy joven en el fantástico mundo del celuloide y ahí aguanta al cabo de los años -"¡los muy jodíos años!"- en una casa que con él comparten, en fotos, no pocos mitos y un montón de celebridades, caras famosas que han ocupado las más importantes carteleras.

FUNDACIÓN ENRIQUE HERREROS

Enrique Herreros acaba de publicar "A mi manera" (Modus Operandi) con "cincuenta relatos que protagonicé de algún modo". Y así es, son sus vivencias, pero ha vivido no de protagonista único sino en compañía de otros. ¿De quiénes? De Garci, Paul Newman y Jack Lemmon, de Carmen Sevilla, de John Wayne, de Sofía Loren y el plantón que le urdió Sara Montiel, de Katherine Hepburn, de David Lean, de John Huston, de Peter Ustinov, de Paco Rabal, de Doña Concha Piquer, de Gary Cooper, de Myrna Loy, de John Travolta, de La Chelito, de Orson Welles, de Bette Davis, de Serrat, de Charlton Heston, de Olivia de Havilland, de María Félix, de Fernando Trueba, de Jardiel Poncela, de Burt Lancaster, de George Hamilton, de Billy Wilder, de Charles Chaplin, de Tony Franciosa, de Gloria Swanson y hasta del pintor Elmyr de Hory -¿un falsificador de cuadros?- y del escritor Dominique Lapierre.

FUNDACIÓN ENRIQUE HERREROS

Ya ha publicado anteriormente otros relatos, igualmente divertidos y apasionantes, "contando anécdotas y circunstancias vividas por mi" con gente del cine. Empezó con "Dos Oscar españoles y quince nominaciones" (Kodak) en 1994 y en 2000, "¡Hay bombones y caramelos!... bar en el entresuelo" (Edaf).

Después, pasó a recordar la rica vida artística de su padre en dos títulos: "La Codorniz de Enrique Herreros" (Edaf) y "Los carteles de Cine de Enrique Herreros y otras obras importantes" (Egeda-Edaf).

Ahora, con "A mi manera" (un guiño a la canción de Frank Sinatra), vuelve Enrique Herreros a rescatar de sus memorias secuencias y momentos que ha vivido al lado de mitos del cine de esos que fascinaron a millones de espectadores y que él nos cuenta muy a la llana, con gracia, frescura, humor, ironía y una media sonrisa.

Guillermina Rollo-Villanova

¿Que si repite historias de "¡Hay bombones y caramelos...!" y sus otros libros? ¿Que si nos da más de los mismos personajes? Nada de eso. Efectivamente, "A mi manera" es "otro toque sobre lo que ha visto", pero él mismo nos advierte de que ha cuidado mucho de no incurrir "en cualquier la reiteración". ©Dolores de Lara

Aquí, en "A mi manera", nos deleita con "otros relatos para que el lector perciba otras circunstacias referentes a nuevos personajes incorporados y pueda, por ejemplo, sonreirse al leer cómo Paul Newman y Jack Lemmon orinaban entre José Luis Garci y yo, en un retrete del Dorothy Chandler de Los Angeles, la noche de los Oscar; se entere de la incursión nocturna de sir Laurence Olivier por Nueva York; capte la póstuma entrevista de Elmyr de Ory, el presunto falsificador de cuadros; le agrade conocer el encuentro de La Chelito, la que se buscaba la pulga; o se asombre con la llegada de Burt Lancaster a Barajas, descubriendo que le hacía agua la canoa".

 ©Dolores de Lara Conviene recordar que Enrique Herreros trabajó para el productor Melvin Simón en Hollywood, que recorrió el mundo con George Hamilton en el lanzamiento de "Amor al primer mordisco" y que dirigió las campañas de promoción de "Volver a empezar" (1982), de José Luis Garci, y de "Belle epoque" (1993) de Fernando Trueba que obtuvieron los dos primeros Oscar a una película española como mejor filme extranjero no dialogado en inglés.

©Dolores de Lara

Aún más. A últimos de los años cincuenta, un muy joven Kike Herreros (entonces Kike) acompañó a Sara Montiel, a quien su "buen padre" el pintor Enrique Herreros convirtió en estrella fulgurante a partir de "El último cuplé" y "La violetera", en dos giras de gran éxito por Iberoamérica; más adelante, relanzaría la carrera cinematográfica de Carmen Sevilla y recuerdo muy bien, porque lo viví muy de cerca, el lanzamiento que hizo de Julio Iglesias en su despegue con la canción "La vida sigue igual", ganadora del festival de Benidorm.

No voy a resumir las anécdotas que de tanto famoso cuenta Enrique Herreros, siempre con precisión, en estas cincuenta historias.

Mejor que las disfruten contadas por él mismo a su manera.

Sinceramente, yo me he divertido mucho y, de paso, he aprendido un poco más de cine y del humor renovado por los creadores más audaces e inteligentes de "La Codorniz". ¡Gracias, Enrique Herreros!

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