domingo, 5 de junio de 2011

EL DOSIER DE JUAN DE LARA, 2ª ENTREGA: ROBERTO VERINO –28/10/2007

Corría el otoño de 2007 y Roberto Verino celebraba su 25 aniversario dedicado al mundo de la moda. El Museo del Traje de Madrid acogió, por aquel entonces, una exposición conmemorativa del diseñador gallego natural de la localidad orensana de Verín, como conmemorativa pretendió ser esta entrevista publicada el 28 de octubre de ese mismo año.

ROBERTO VERINO
“La moda fue un veneno. Una vez que lo probé, no pude dejar de seguir tomándolo”

©Dolores de LaraPor Juan de Lara
Fotografías: ©Dolores de Lara

Juan de Lara Como si de un feliz y bien avenido matrimonio se tratara, Roberto Verino ha llegado a la simbólica cifra de veinticinco años, lo que se denomina como “bodas de plata”, junto a su gran pasión, su gran amor: la moda. Durante este cuarto de siglo diseñando, desde que en 1982 creará su primera colección prêt-à-porter femenino con su nombre, Verino ha ido evolucionando y madurando como todo gran artista, hasta llegar a convertirse en uno de nuestros diseñadores más internacional y representativo.

Su ropa se vende en más de 20 países repartidos por todo el mundo; sus creaciones se han paseado por los más prestigiosos salones; ha sido premiado con los más importantes galardones de moda como la “Aguja de Oro” o los premios Bayleis y “T” de “Triunfador” de la revista “Telva”; además, la marca “Roberto Verino” también engloba accesorios, complementos, gafas, perfumes, relojes, e incluso, vinos y cerámica para el hogar…

Ahora, tras estos 25 años de experiencias y éxitos a sus espaldas, Verino nos transmite sus impresiones acerca del mundo de la moda y de él mismo.

Durante estos veinticinco años… ¿en qué ha cambiado la moda?

En términos generales, el minimalismo de los años 90 clausuró un fin de siglo proclive a los “excesos” estéticos. Poco a poco, el pudor se fue adueñando de las originalidades más atrevidas... En términos concretos, quiero decir, pensando sólo en España, nos hicimos más selectivos. Ahora sabemos más, es más difícil “darnos gato por liebre”.

¿Y cómo ha cambiado su forma de verla en este tiempo?

Antes creía que la calle seguía a los grandes creadores; ahora, cada vez estoy más convencido de que los grandes creadores siguen a la calle. El espíritu “comercial” de Armani se impuso sobre los criterios “intelectuales” de Miyake. Cada vez estoy más persuadido de que “el mercado tiene razón”. Es una tontería intentar sorprenderlo, intentar llevarle la contraria, intentar obviar esta evidencia.

<< Antes creía que la calle seguía a los grandes creadores; ahora, cada vez estoy más convencido de que los grandes creadores siguen a la calle >>

¿Qué características buscas en un/a modelo para que pueda lucir uno de sus trajes?

Siempre he buscado hombres y mujeres con los que me pueda identificar, quiero decir, que sean creíbles. Me pongo en el lugar donde están mis clientes; quiero que les produzca una atracción auténtica. No puedo construir un discurso que legitime mi producto y luego buscar, como encarnación de ese cliente ideal, a una persona que no sea o no parezca coherente con ese estilo de vida.

¿Qué opinión le merece que se tomen medidas en las pasarelas sobre un peso mínimo en los modelos y que se descarte a quienes no las cumplen?

Siempre hubo casting, quiero decir, selecciones de modelos a cargo de los diseñadores o de los responsables de un desfile, y esos casting siempre fueron discrecionales, casi arbitrarios. Así se ha hecho y se sigue haciendo siempre.

No es necesario recurrir a fórmulas que pueden resultar “insultantes” para una persona, que por guapa o atractiva que sea, no deja de ser una persona que busca trabajo. Pesar a una modelo para seleccionarla me parece una medida muy poco elegante, por no emplear otra palabra más dura... Primero, porque una chica delgada no quiere decir que esté enferma, y segundo, porque España no puede imponer unos criterios que ni Italia, ni Francia, ni Estados Unidos han impuesto. Es como “ser más papista que el papa”, y el resultado es evidente: muchas de las mejores modelos no quieren oír hablar de España.

©Dolores de Lara

¿Cree que ese tipo de medidas ayudan realmente a combatir la anorexia así como otras enfermedades similares?

No, además me parece un insulto. La anorexia es una enfermedad “mental”, no tiene nada que ver con la delgadez de las modelos. Ya está bien de marear la perdiz.

¿Se le ocurre alguna otra medida a tomar?

Explicar claramente que la anorexia no es una enfermedad producida por un capricho de las adolescentes. No se decide dejar de comer y se adelgaza. Insisto, la anorexia tiene otras causas más profundas y más dolorosas. Seguir insistiendo en la relación causa efecto con la moda, es sólo una burda maniobra para confundir al personal.

<< Pesar a una modelo para seleccionarla me parece una medida muy poco elegante >>

De todas las modelos que han lucido sus trajes… ¿Con cuál se quedaría? ¿Ha tenido o tiene alguna “musa”?

Recuerdo a muchas modelos... Pero si tuviese que elegir a unas pocas, no podría olvidarme de Olatz, ni de Yasmeen Ghauri, ni de Christie Turlington, ni de Celia Forner, ni de Helena Christensen, ni de Nieves Álvarez, ni de Laura Sánchez...

¿En qué se inspira para dar vida a sus creaciones? ¿Cuál es su fuente de inspiración?

La primera fuente de inspiración, la calle. Analizo estrictamente cuáles son las prendas que se venden y cuáles no. En segundo lugar, los tejidos. Creo que no hay mejor fuente de inspiración que una buena selección de tejidos. Los tejidos ya llevan implícitos las tendencias. Finalmente, mi fuente de inspiración, son las referencias culturales, una exposición, una película, un libro...

<< Busco siempre cosas que, añadiendo un plus de “sueño de moda”, permitan vestirse, no disfrazarse >>

¿Sus estados de ánimo o la situación en la que se ha encontrado en cada momento de su vida han influido en el color, forma, textura, apariencia… de sus creaciones?

Creo que no. Ya que una colección es el resultado de muchos días de trabajo, no de un solo día de inspiración. Los estados de ánimo sólo te influyen cuando se mantienen constantes durante toda una temporada. No sé si habrá algún diseñador que diseñe a golpes de su capricho; yo desde luego, no.

¿Sus obras son un reflejo de su personalidad?

Supongo que algo conseguiré transmitir... No puedo caer en la arrogancia de decir que mis obras sólo son producto de mi personalidad. Hay mucho trabajo de muchas personas en una colección de moda. Lo que sí que puedo decir es que jamás he firmado con mi nombre nada que no me guste. Ésa es la única selección radical que hace mi personalidad sobre mi producto.

©Dolores de Lara 
¿Cómo definiría su forma de hacer moda?

He empleado muchas veces la palabra “elegancia funcional”. Quiere decir que le exijo a mis colecciones una cualidad: la funcionalidad, inherente a nuestro tiempo. Las cosas no pueden ser un capricho; necesitan un mínimo compromiso con la calidad, con el precio, con la ecología, e incluso con los valores morales, como pueden ser la paz, la tolerancia o la discreción.

<< Una colección es el resultado de muchos días de trabajo, no de un solo día de inspiración >>

¿Cree que la moda que se exhibe en las pasarelas va realmente dirigida al uso real y cotidiano para la gente corriente o se queda en un mero espectáculo visual sólo apto para lucir sobre dichas pasarelas?

En un porcentaje muy alto, lo que vemos en las pasarelas baja a la calle. Lo que ocurre es que en las pasarelas, el “estilismo” lo exagera todo un poco para parecer original. Todo lo que sale en las pasarelas no llega a la calle, pero esa es su obligación, buscar lo nuevo. Luego la calle, que es muy inteligente, coge sólo lo que le interesa en el momento en el que le interesa, bajo la marca que le interesa y al precio que le interesa.

¿En qué piensa cuando diseña un vestido?

En principio, en una mujer real, una mujer que se supone que verá ese vestido en mi escaparate, que no puede ni dejar de verlo por insignificante, ni quedarse pasmada con su creatividad, pero incapaz de no entrar a probárselo. Busco siempre cosas que, añadiendo un plus de “sueño de moda”, permitan vestirse, no disfrazarse.

¿Qué no le debe faltar a ninguna de sus obras?

Creo que la palabra que persigo con más emoción es la palabra calidad. Luego, esa calidad, tiene que llevar un mínimo de información de moda, algo que le suministra la exclusividad de su tejido, de su color y de su patronaje.

<< Me fui a París a estudiar Bellas Artes y descubrí que la moda estaba al alcance de mi mano >>

¿Cómo quiere que se sienta alguien que lleva un traje suyo?

Bien. Eso es un requisito fundamental. Si no se siente bien, tarde o temprano, se arrepentirá de haberlo comprado. ¡Ojalá no pase nunca!

¿Quién le inculcó en el mundo de la moda?

Creo que lo descubrí solo. Me fui a París a estudiar Bellas Artes y descubrí que la moda estaba al alcance de mi mano. Fue un veneno. Una vez que lo probé, no pude dejar de seguir tomándolo...

©Dolores de Lara
¿Cómo fueron sus comienzos? ¿Cómo los recuerda?

Llenos de ilusión, con muchas dificultades por la falta de experiencia, pero que ahora, vistos con la distancia, me parecen infinitamente más fáciles. Entonces en España estaba casi todo por hacer.

¿Y su primer traje?

Recuerdo una colección muy especial para mí, llamada la de “los linos”. No sólo porque la imagen fue el comienzo de mi colaboración con el extraordinario fotógrafo español Javier Vallhonrat, sino porque incluía el mejor lino del mundo, y proponía un concepto estético radicalmente enfrentado a la elegancia “estirada” que entonces estaba tan de moda.

¿Con qué adjetivos se describiría a sí mismo como persona? ¿Cómo es Roberto Verino?

Me encantaría que nadie pudiese discutir, al final de mis días, que he sido “un hombre bueno en el buen sentido de la palabra”, con permiso de Don Antonio Machado.

¿Qué no puede faltar en su vida?

Un poquito de amor, un poquito de stress y una copa de buen vino.

Además de la moda, ¿cuáles son sus otras pasiones?

Me gusta mucho la cultura del vino, el arte, la naturaleza, la vela y el sky.

Díganos una experiencia que haya marcado su vida.

La muerte de mis padres... Muy seguidas, muy recientes, muy dolorosas. Creo que imposibles de olvidar...

¿Y una anécdota curiosa que recuerde con cariño?

Creo que una que refleja muy bien el estado de inocencia con el que nos movíamos todos los que nos dedicábamos a la moda al principio de los 80. Estábamos preparando un desfile, y conforme se acercaba la hora, todo eran más prisas y más nervios.... Un minuto antes de comenzar el desfile, viene corriendo una modelo, Lu, negra, y me dice, “no tengo medias”, y yo, sin pensarlo dos veces, le digo, “tú no las necesitas”.

<< Aun no he cumplido ni la mitad de mis metas >>

¿Se ve otros 25 años haciendo moda?

Naturalmente que sí. ¡Menudo disgusto si no lo consigo!

¿Cree que ya ha cumplido todas sus metas? ¿Qué le queda por hacer?

No he cumplido ni la mitad de ellas. Me queda toda la expansión internacional, llegar a tener una tienda “Roberto Verino” en las mejores calles de las mejores ciudades del mundo.

Si no hubiera sido diseñador, hubiera sido…

Cuando empecé, seguramente músico. Luego, creo que pintor. Y si tuviese que responder la pregunta ahora, supongo que arquitecto. Ése es el orden cronológico de mis debilidades.

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