domingo, 23 de agosto de 2015

MENSAJEROS DE LA PAZ Y DANIEL PONTES, EL ASISTENTE DE LA ACTRIZ, ÚNICOS HEREDEROS

TRAS SU MUERTE

La herencia de Lina Morgan: caridad y recompensa con una incalculable fortuna

Redacción / Fuente: La Voz Libre

Madrid.- Mucho sorprendería si la herencia de Lina Morgan fuera a parar a otro sitio que no fuera Mensajeros de la Paz y Daniel Pontes, su fiel asistente. Y es que la gran fortuna de la actriz, a día de hoy incalculable, parece tener ya dueños: la caridad y la recompensa. 

Solidaria como pocas, Lina Morgan habría dispuesto en su testamento una gran partida de su fortuna para la institución del padre Ángel, con el que colaboró en incontables ocasiones. De hecho, el creador de Mensajeros de la Paz fue de los primeros en llegar a la capilla ardiente y de los últimos en marcharse. El propio padre Ángel reconocía que le unía una gran amistad a Lina, con quien en los últimos meses se comunicaba a través de mensajes de móvil, ya que la actriz prácticamente no podía hablar. 

El padre Ángel recordó las muchas veces que Lina Morgan había colaborado con su institución benéfica, bien donando buenas cantidades de dinero, bien acudiendo a las residencias y comedores sociales de la entidad solidaria. Aunque evitó hablar de herencias, lo cierto es que la muerte de la actriz les reportará parte de su fortuna, que Lina quería que fuera a parar a la caridad. 

El otro dueño de la herencia, y quien tiene la llave de todo, es Daniel Pontes, el fiel asistente de Lina. Durante 30 años, Daniel ha sido chófer y secretario personal de la actriz, su hombre de confianza y el único apoyo que tenía Lina en los últimos años, cuando por su enfermedad decidió apartarse de todo el mundo. Él se convirtió en su única familia cuando su hermana murió hace un par de años. Un último 'palo' del que nunca se recuperó. Tanto Daniel como su mujer y sus hijas estuvieron al lado de Lina en su recta final y ellos serán los beneficiarios de gran parte de la fortuna de la actriz que, sin hijos ni hermanos, ha decidido no dejar nada a sus sobrinos. 

Y es que desde hacía años, Lina Morgan no tenía relación con los hijos de sus dos hermanos mayores. Una sobrina nieta de la actriz contaba, hace no mucho, que aunque Lina les intentó ayudar, su proposición solo causó malestar en la familia, rompiéndose todos los lazos. Otro sobrino, que intentó verla en 2013, fue vetado en el hospital por expreso deseo de la intérprete. De hecho, ni él ni nadie de su familia acudió a la capilla ardiente, donde tenían prohibido el paso. 

Sin relación alguna con Lina, sus sobrinos no recibirán un euro de su fortuna, incalculable. Mientras unos hablan de unos 40 millones de euros, cifra que parece algo desorbitada, otros se quedan en apenas 10, que tampoco cuadra con lo que atesoraba la actriz. Y es que su fortuna no solo era el dinero que tenía ahorrado, si no el que logró con la venta del teatro La Latina, -7 millones de euros-, la venta de una sociedad de alquiler de pisos o algunas posesiones de las que se desprendió en los últimos años. 

A su fortuna en dinero hay que unir la que está considerada mejor colección de joyas de España, superando incluso a la de su amiga Sara Montiel, quien atesoraba también numerosas y valiosísimas joyas. Abrigos de pieles, cuadros y un sin fin de objetos de gran valor pueblan su casa de Madrid, enfrente de El Retiro, valorada en cientos de miles de euros. 

El reparto de su herencia solo lo conoce su abogado y Daniel Pontes, quien se encargará de hacer cumplir la voluntad de la actriz como ha hecho durante los últimos años.

> En la imagen, Lina Morgan con el padre Ángel.

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